El 2016 fue un año de grandes desafíos y en este contexto hubo quienes abrazaron con más fuerza sus sueños para lograr concretarlos. Tal fue el caso de Dante Rodríguez, un paranaense que a mitad de año recorrió en su bicicleta más de 1.100 kilómetros hasta llegar a San Juan por la famosa ruta Nº 40 para conocer gente y lugares de la Argentina. Sordo de nacimiento, se propuso a través de esta iniciativa “derribar barreras y prejuicios” y cultivar nuevas amistades. En diciembre emprendió una nueva travesía y llegó hasta Mendoza. Al regresar a Paraná, fue recibido y ovacionado por una multitud.

 Acompañado de su amiga Fernanda Conraut Perricone, quien ofició de intérprete, Dante contó a UNO que para él este fue un año muy positivo y recibió con emoción el reconocimiento de UNO al ser incluido entre las personas destacadas del año. “El viaje a Mendoza me llevó 36 días pedaleando. Logré llegar a la frontera con Chile, así que estoy muy contento”, señaló. A su vez, comentó que en 2017 quiere cumplir un anhelo que tiene hace tiempo, que es el de unir las ciudades de la Quiaca y Ushuaia, también en bicicleta. “Es un recorrido para unir dos extremos del país. Igualmente voy a hacer otros viajes antes”. Mientras tanto, entrena los sábados, yendo y viniendo a Diamante, a Seguí y otras localidades de la zona, a veces solo y otras junto al grupo de ciclotursimo Médanos Bike.

Otros entrerrianos que recorrieron grandes distancias este año fueron Héctor Morínico y Rubén Debrandevere. Llegaron desde Villaguay a Tucumán a caballo, arribando los días previos al festejo del Bicentenario de la Independencia Argentina. Recorrieron un poco más de 1.000 kilómetros en 36 días, en los que pudieron disfrutar de diferentes paisajes y conocer gente que les ofreció su amistad. Completar el itinerario fue posible gracias al apoyo de Alejandra Gonzalve, la esposa de Héctor, que en el trayecto los escoltó en su camioneta y fue quien se ocupó de toda la logística.

Mientras los tres posaban para la foto de los Destacados de 2016, manifestaron que son amantes de las tradiciones gauchas y por eso se propusieron esta aventura hace cinco años. “Este fe un año muy bueno para nosotros porque pudimos concretarla y superó nuestras expectativas”, afirmó Alejandra, y Héctor acotó: “Yendo a caballo se disfruta mucho más el paisaje. Tenemos miles de anécdotas y conocimos a mucha gente en el camino, muy predispuesta a festejar el Bicentenario”. En tanto, Rubén opinó: “Fue una experiencia muy linda. Creo que muchos no creían que íbamos a llegar. Pero logramos.





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