El gobierno entrerriano anunció ayer el hallazgo de cámaras ocultas en los despachos del gobernador Rogelio Frigerio y del secretario General de la Gobernación, Mauricio Colello, lo que tuvo trascendencia provincial y nacional, porque se entendía que era una tarea de espionaje. Sin embargo, allegados al exsecretario general de la Gobernación durante la gestión de Gustavo Bordet, el exsenador nacional Edgardo Kueider, reconocieron a Análisis que la colocación de tales cámaras las dispuso personalmente el mencionado exlegislador concordiense a principios de 2018 y se desactivaron en febrero de 2019. La decisión la adoptó Kueider, tanto en su despacho de la Secretaría General de la Gobernación, como en la oficina del entonces gobernador Bordet, para tener “un control” de los movimientos que se podían producir cuando, fundamentalmente, ellos no estaban, porque se habían observado algunos hechos extraños.
El propio Bordet le pidió a Kueider que instalara una de las cámaras compradas en su despacho de la Gobernación “porque estaba cansado de encontrar los papeles que dejaba acomodados de una forma, al mediodía, y que estaban de otra manera en horas de la tarde”. De hecho, esa fue una de las cámaras halladas ayer en la oficina de Rogelio Frigerio, lo que generó indignación y rechazo desde el oficialismo y diferentes sectores políticos que, en principio, entendieron que correspondía a una tarea de espionaje de los últimos meses.











