El Papa despegó desde Roma y llegará este viernes a territorio uruguayo, donde iniciará su gira que también lo llevará a la Argentina y a su amado Perú.
León XIV, el primer papa nacido en Estados Unidos, despegó desde Roma y emprendió este viernes su primer viaje a América Latina, una ambiciosa gira de doce días que lo llevará a la Argentina -asignatura pendiente que le dejó su predecesor-, después de pasar por Uruguay y que culminará en su amado Perú.
Para Robert Prevost, de 71 años, será el sexto viaje de su pontificado -el séptimo si se cuenta su visita a San Marino- y seguramente el más personal y emotivo de todos, ya que el gran objetivo es el regreso a casa, Perú. Allí, donde fue primero un joven misionero agustino y años después, un muy querido obispo de Chiclayo, volverá vestido de blanco, como líder de los más de 1400 millones de católicos del mundo, lo que será una verdadera fiesta.
El viaje, que será el más largo del pontificado -recorrerá 30.577 kilómetros en doce días-, estuvo hasta hace poco marcado por la incertidumbre total debido a la repentina operación de pulmón. Pocos en el Vaticano apostaban con que iba a poder realizar este viaje de agenda más que exigente después de esa cirugía, que tuvo lugar el 13 de octubre pasado. Entonces le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. Según el Vaticano, exámenes posteriores a esta intervención “exitosa” indicaron que el Papa no debe hacer ningún tratamiento oncológico y está en condiciones de realizar el viaje.
Lo cierto es que el Papa, que tuvo una determinación y una recuperación asombrosas, fue el único en el Vaticano que siempre tuvo la certeza de que se haría sí o sí este viaje a un continente que lleva en el corazón y que conoce bien, ya que también visitó cuando fue prior de los agustinos.
No por nada días atrás, al ilustrar este viaje del “retorno a casa”, la nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, Montse Alvarado -que formará parte del séquito papal-, remarcó el fuerte deseo personal detrás del mismo. Y su voluntad de mantener una agenda diseñada antes de la aparición del problema de salud, más que intensa, que incluye 14 vuelos -dos en helicóptero-, diez ciudades, 32 discursos, 26 homilías y 12 saludos.
La visita a un continente mayoritariamente católico, con inmensos recursos naturales pero marcado a fuego por enormes contradicciones, fuertes contrastes sociales, desigualdades, pobreza, corrupción y el flagelo del narcotráfico comenzará por Uruguay, un país muy laico.
A diferencia de la Argentina y Perú -donde los gobiernos coinciden en la postura liberal de derecha, con Javier Milei y Keiko Fujimori, respectivamente-, allí el Papa encontrará un gobierno de centroizquierda, el Frente Amplio, que encabeza como presidente Yamandú Orsi.
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La agenda en Uruguay











