
El caudal alcanzó los 16.500 metros cúbicos de agua por segundo, lo que equivale a 12 veces el promedio anual. Ante este tipo de situaciones, contamos con un protocolo para inundaciones que se inicia cuando Brasil reporta la apertura de compuertas de las represas ubicadas aguas arriba, producto de las lluvias copiosas. Desde ese momento, comenzaron un operativo que consiste en rebatir las barandas de las pasarelas para que el agua encuentre menor resistencia a su paso.
Se espera que el caudal del río vuelva a su nivel normal para poder comenzar con la evaluación del estado de los pilotes de hormigón de la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo. Para la reposición inmediata, contuentan con 20 tramos en stock y para el resto de los tramos se procederá a solicitar la construcción de nuevos bastidores, pisos y barandas, ya que no se podrá realizar el rescate de los tramos caídos al río, hasta que el caudal lo permita.
